Cocina y hábitos saludables para personas con poco tiempo

Cocina y hábitos saludables para personas con poco tiempo

A veces con el trabajo y el estrés no es fácil comer sano a diario por falta de tiempo. Este ritmo de vida frenético en muchas ocasiones nos hace caer en la tentación de comer alimentos precocinados, grasos o con pocos valores nutriciones. Sin duda una mala idea, porque esto nos perjudica a la salud y a la línea.

Sin embargo, podemos acostumbrarnos a tomar una serie de hábitos para llevar una vida saludable y equilibrada, aun cuando no tenemos mucho tiempo. A continuación, se exponen una serie de consejos y trucos para llevarlos acabo.

No sólo basta pensar en qué comemos, sino que también hay que pensar en el cómo lo hacemos. Aunque no lo parezca, es importante comer en una postura correcta y relajada para que los alimentos nos sienten bien. Merece la pena dedicarle de 20 a 30 minutos a comer sentado y masticar despacio, y a ser posible, en un entorno que se respire tranquilidad.

Para evitar comer comida no saludable, comenzaremos por no tenerla en casa. Una persona con hambre y con prisas, siempre va a coger la primera comida precocinada que tenga a mano en la despensa. Si evitamos comprar este tipo de alimentos, siempre comeremos algo sano e igual de rápido de preparar.

Si aprendemos a preparar snacks sencillos y sanos, nos ayudará a mantener una alimentación saludable. Unas tostadas con queso blanco, tomate y un poco de albahaca, un yogur natural con frutas o unas galletas de avena y plátano fáciles... estas comidas podrían ser ideales para picar algo rápido y sano.

Galletas de avena y plátano faciles

Un truco muy bueno para tener platos ya cocinados para un momento de prisas, es cocinar un par de raciones más de alguna comida que preparemos el fin de semana y congelarlas. De este modo, siempre tendremos algún tupper en el congelador listo para cualquier momento que queramos de la semana.


Ideas para preparar platos sanos rápidamente


El primer puesto de las recetas express y saludables lo ocupan las ensaladas. Son bastante nutritivas, ya que se pueden combinar infinidad de ingredientes e ir variando cada día (jamón y queso, salmón, pasta, arroz, legumbres, frutos secos...). También son fenomenales para llevarlas a cualquier parte.

Los purés y las cremas de verduras también son una opción muy saludable que nos pueden sacar de apuros. Al hacerlas tú mismo, puedes aprovechar tanto las verduras cocidas para el puré, como el caldo resultante para hacer estupendas sopas caseras. Incluso, ambas cosas se pueden congelar, como por ejemplo, esta crema de calabaza y rúcula.

Crema de calabaza y rúcula

Son también muy socorridas las legumbres ya cocidas que venden en frascos (garbanzos, lentejas y alubias). Puedes usarlas para añadirlas a ensaladas, para sopas o saltearlas con algunas verduras.

Para complementar la ingesta de verduras, puedes optar por pescados o carnes a la plancha o al vapor. Cualquiera de estas dos técnicas son rápidas y saludables. Si no tienes tiempo por el día, puedes preparar estos platos para la cena.

Si nos apetece algo dulce como postre, la mejor opción siempre es una pieza de fruta, que además se puede llevar a cualquier parte. Aunque también podemos preparar bizcochos caseros o postres el fin de semana y tenerlos para el inicio de semana.

Bizcochos caseros y sencillos

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