Cómo comer sano en un restaurante

Cómo comer sano en un restaurante

Por lo general, siempre asociamos que comer en restaurantes, ya sea en la calle o a domicilio, es no comer saludable. Pero realmente sólo necesitamos tener en cuenta una serie de pautas para organizarnos y comer bien a domicilio como fuera de casa.

Comer sano no significa renunciar ni al sabor ni al placer. Con los siguientes consejos y trucos podremos seguir disfrutando de los alimentos que más nos gustan, pero de una forma saludable.


Picar algo saludable antes.


Este truco debemos aplicarlo antes de comernos lo que el restaurante nos ofrece. Si tienes un poco de hambre antes de la hora de comer o cenar, pica algo sano antes. Por ejemplo, una pieza de fruta o algunos frutos secos, como almendras crudas o nueces serían ideales. Esto hará que no estemos muy hambrientos para la comida del restaurante y así evitaremos atiborrarnos.


Escoger un buen restaurante.


Intentaremos escoger un restaurante donde el tipo de comidas que preparen sean sanas. Un sadaor de carne sería una buena opción, acompañandola de algunas verduras. El pescado a la plancha o asado también es una elección sana. Por otro lado, la cocina vegetariana y japonesa también suelen tener platos bastantes ligeros.

Cómo comer sano en un restaurante

Elegir platos simples.


Una vez escogida la categoría, es importante mirar bien el menú y escoger un plato principal saludable. Normalmente, los platos sencillos, donde se han empleado pocos ingredientes para su preparación, son más ligeros. Con este truco evitaremos comer grasas. Si estamos acompañados de gente en la mesa, intentaremos pedir primero y así evitaremos influenciarlos por otras decisiones.


Acompañamientos y condimentos.


Un buen acompañamiento del plato principal serían unas verduras o ensalada. También podríamos cambiar las clásicas patatas frítas por unas asadas. Si podemos no incluir pan para acompañar mucho mejor.

Respecto a los condimentos, si el plato principal lleva alguna salsa, pediremos que nos la pongan por separado. De este modo, cada vez que mojemos una pieza de alimento en la salsa, la cantidad será mucho menor que si nos lo hubieran servido con la salsa por encima.


Bebidas.


Agua, esa es la mejor elección que podemos hacer. Cualquier bebida azúcarada es poco saludable, ya sean refrescos o zumos, aportan calorías innecesarias y perjudican la salud. Lo mismo podemos decir de las bebidas alcolicas, son poco recomendables si queremos llevar una vida sana.


Ojo con los postres.


Los postres son una bomba de azúcar, así que si podemos evitarlos mejor. Si cabe la posibilidad de  compartirlos con otros comensales, estupendo, de este modo comeremos menos y nos quitaremos el deseo. En algunos restaurantes tienen la opción de poder elegir fruta como postre, la cuál es una buena alternativa si nos hemos quedado con las ganas de algo dulce.


Disfruta de la comida.


Al comer despacio la sensación de estar saciado llega antes y disfrutamos de la comida al mismo tiempo. No hay por qué comérselo todo, si no podemos más, recordemos que se puede guardar para el día siguiente. Si estamos sentados en la mesa de un restaurante, siempre podemos pedirlo para llevar lo que nos sobre.

Cómo comer sano en un restaurante

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