Todo lo que debes saber para preparar las tradicionales torrijas

Todo lo que debes saber para preparar las tradicionales torrijas

Uno de los platos dulces más consumidos en la actualidad por su delicioso sabor, son las torrijas, muy similares a las tostadas francesas. Muchos no esperan la Semana Santa para degustarlas en casa, y es que sin duda, es una receta que seguirá pasando de generación en generación.

Uno de los platos dulces más tradicionales en nuestro país son las torrijas, también conocidas como torrejas. Por efecto de la migración, también tiene marcada presencia en algunos países de Latinoamérica, uno de ellos México.

Aunque suele ser costumbre, consumirlas durante la Cuaresma o Semana Santa, hay quienes las preparan durante todo el año, ya que tienen un delicioso sabor que muchos quieren disfrutar en cualquier época.


La receta básica


Aunque con el paso del tiempo se han creado variantes, la receta de las torrijas sigue siendo la tradicional: el pan bañado en leche aromatizada con cáscara de limón o naranja, canela e incluso vainilla, para luego freír. Un dato importante para señalar, es que el pan que se utilice no debe estar fresco preferiblemente, sino ya algo duro.

Ingredientes:

  • 1 litro de leche.
  • 200 gramos de azúcar.
  • 1 barra de pan.
  • 1 palo de canela.
  • 1 cucharada de canela en polvo.
  • 3 huevos.
  • La piel de una naranja.
  • Aceite de oliva extra virgen.

Preparación:

Se coloca la leche en una cazuela, la piel de naranja, el palo de canela y el azúcar, dejando hervir durante unos minutos. Posteriormente se cuela y se introduce en el bol en el que se va a empapar el pan.

La barra de pan se corta de tal manera que se puedan obtener rebanadas de aproximadamente 1 centímetro de grosor, que después se colocarán en el bol donde se haya vertido la leche caliente aromatizada. Una vez el pan esté bien empapado, se retirará del bol, al igual que la leche sobrante.

Los huevos se deben batir y se deben incluir en el mismo bol, donde luego se volverán a colocar las torrijas para rebozarlas antes de freírlas. Se les espolvorea un poco de canela en polvo también antes de freír.

El paso siguiente será echar el aceite de oliva en una sartén Valira, marca española con más de 50 años de trayectoria, recomendada por su alta eficiencia y calidad. Cuando esté el aceite bien caliente, se introducen las torrijas, dejándolas dorar por ambos lados. Se extraen y se colocan en un plato con papel absorbente, para eliminar el exceso de aceite proveniente de la fritura. El proceso se repite con todas las rebanadas de pan.


Orígenes de este delicioso plato


Los orígenes de las populares torrijas se remontan a tiempos inmemoriales, sin embargo, una referencia más concreta se tiene en el siglo XIV, cuando en su recetario el gastrónomo francés Guillaume Tirel incluyó la receta de las "tostadas doradas", básicamente rebanadas de pan bañadas en yema de huevo batido, que se pasaban por la sartén y después se espolvoreaban con azúcar.

En España, la primera documentación que se tiene, se remonta al siglo XVII, con las referencias en los libros gastronómicos de Domingo Hernández de Maceras y Francisco Martínez Motiño. Ya para inicios del siglo XX eran muy consumidas en las tabernas madrileñas acompañadas de vino.

Junto a los llamados frixuelos, las torrijas son dulces típicos de la celebración del Carnaval en Asturias, donde reciben el nombre de picatostes. En Cantabria su preparación es similar a la del resto del país, pero se consumen mayormente en la época de Navidad.

En la mayoría del país, como se ha mencionado anteriormente, las torrijas son un plato dulce típico de la cocina de pascua. Los historiadores han señalado que esto se debe a que durante el tiempo en el que no se podía comer carne, se producía un sobrante de pan, ya que siempre se elaboraba la misma cantidad, por lo que se buscó la manera de poder aprovecharlo.

También se ha indicado que la inclinación a consumir este plato en Semana Santa, se debe a la búsqueda de alimentos adecuados para mitigar el hambre sin ofender las creencias religiosas. Es así, como las monjas usaban pan duro remojado en leche y miel durante los días de abstinencia.

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2 comentarios

comentarios
15 de noviembre de 2020, 5:22 delete

Un platillo exquisito no me aburro de comerlo en familia. -Gustavo Woltmann.

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17 de noviembre de 2020, 22:39 delete

Te doy toda la razón, las torrijas son una delicia, ideales para compartirlas. Un saludo!

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